Decía Groucho Marx que “El matrimonio es la principal causa de divorcio”. Y por desgracia, en la realidad, así ocurre. Puesto que una de las mayores preocupaciones de ZA es la situación patrimonial de nuestros clientes, aquí elaboramos un breve artículo sobre la liquidación del régimen económico matrimonial.

Una de las más frecuentes preguntas en relación con el tema es ¿Qué va a pasar con mis bienes cuando me divorcie? Pues bien, todo dependerá del régimen económico matrimonial que rija su matrimonio. Como sabemos, existen tres posibilidades, no obstante en la práctica, la tercera opción es muy poco habitual:

1) Régimen de bienes gananciales;

2) Régimen de separación de bienes;

3) Régimen de participación;

En caso de divorcio ¿con qué bienes me quedo si tengo un régimen de gananciales?

Básicamente todos los bienes adquiridos de forma onerosa durante la vigencia del matrimonio, son comunes de ambos cónyuges. Por lo tanto, una vez que usted se divorcie o separe de su pareja, primero se realizará un inventario de todos los bienes que forman parte de la masa ganancial así como de las deudas. Seguidamente, se procederá al pago de las deudas tal y como fija el art. 1399 del CC y, finalmente, el resto se dividirá por mitad entre ambos cónyuges.

¿Qué ocurre si el régimen de mi matrimonio es el de separación de bienes?

Como su propio nombre indica aquí hablamos de dos patrimonios que coexisten de forma separada, como si de dos extraños se tratara.

Pertenecerán a cada cónyuge los bienes que tuviese en el momento inicial del matrimonio y, los que después adquiera por cualquier título, así como la administración, goce y libre disposición de tales bienes.

Una vez definidas las dos posibilidades de régimen económico matrimonial más utilizadas en la práctica, vamos a exponer brevemente algunas de las dudas o problemas más comunes de la separación de parejas, matrimonios o incluso socios.

  • ¿QUÉ PASA CON LA HIPOTECA DE LA VIVIENDA COMÚN EN CASO DE SEPARACIÓN O DIVORCIO?

Cuando se compra una vivienda mediante préstamo hipotecario, el problema viene en el momento de la liquidación de la sociedad de gananciales. Y es que, se puede pactar que uno de los ex cónyuges o separados adquiera el 100% de la titularidad de dicha vivienda, no obstante ese pacto no obliga de ninguna manera al banco, puesto que en nada le afectan los pactos entre los titulares del bien hipotecario.

Es decir, que por mucho que aceptemos ceder la titularidad de nuestra parte ganancial a nuestra ex pareja, la deuda hipotecaria no se ve afectada si el banco no acepta quitar a uno de los deudores.

¿Cuál es la solución entonces?

Si usted acepta ceder su parte ganancial correspondiente a la vivienda a su ex pareja, la titularidad del bien a efectos de propiedad, pasa a ser de su ex pareja. No obstante, la obligación hipotecaria de pago de cuotas hipotecarias, sigue recayendo sobre ambos cónyuges a no ser que el banco acepte quitarle a usted y aceptar como único obligado hipotecario a su ex pareja.

  • ¡SOSPECHO QUE MI PAREJA VAYA A VENDER TODOS LOS BIENES QUE POSEE!

En ese caso, se pueden solicitar al juez de la jurisdicción correspondiente unas medidas cautelares, consistentes en garantizar que los bienes que posee la comunidad de gananciales sean inventariados e inmovilizados hasta que concluya todo el proceso de divorcio y liquidación.

  • SOY EMPRESARIO Y ME QUIERO DIVORCIAR

 

Una empresa no es más que un bien del patrimonio de una persona. Si un empresario se divorcia, el destino de la empresa dependerá del régimen económico matrimonial que regía su matrimonio. Si hablamos de un régimen de separación de bienes, y la empresa está a su nombre, usted no tendrá que compartir la titularidad de la misma con su ex pareja. No obstante, si su régimen es el de bienes gananciales y la empresa se creó con posterioridad a contraer el matrimonio, se entiende que la empresa les pertenece a los dos.

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